Pero como siempre, llegaron los celos, deshaciendo nuestros lazos sin posibilidad de volver a unirse. Tu me pedías explicaciones y yo te amaba con toda mi alma. Que bonito era discutir y luego perseguirte sin saber porque te habías enfadado, como mis labios buscaban los tuyos y tu los esquivabas, mientras yo sonreía y tu ponías el gesto más serio que podías. Que tonto fuiste, que enfermedad tan incurable. No podías darte cuenta que era imposible que hubiera otra persona, porque yo no veía más allá de tus ojos.💏
No comments:
Post a Comment